martes, 8 de enero de 2008

Frases y citas sobre el recuerdo


Abstenerse de recuerdos, a veces es una cuestión de supervivencia.autor: Alberto Levenfeld


Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.autor: Benjamin Franklin


El recuerdo es vecino del remordimiento.autor: Victor Hugo


Los lugares donde no se ha amado ni se ha sufrido, no dejan en nosotros ningún recuerdo. autor: Pierre Loti


Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces.autor: Marcial


A veces no viene mal, acordarse de como se era antes para saber como tienes que ser ahora. autor: yo

sábado, 29 de diciembre de 2007

...AnÉcDoTa AñO nUeVo...

He visto esta anécdota de año nuevo en una web y como me ha gustado pues la pongo aquí, espero que a quien la lea tb le guste.
El hombre, en su despacho, recordó el viejo dicho popular año nuevo, vida nueva y prometió cambiar con el nuevo año que se iniciaba. Tomó una hoja y una estilográfica nueva, respiró profundamente, exhaló y comenzó a anotar, solemnemente, una lista de propósitos que cumpliría desde el primer día del año nuevo.
Prometo no fumar, se dijo y antes de anotarlo apagó el cigarro en el cenicero de cristal.
Prometo no beber. Miró la botella de Buchannan a la que todavía quedaba un culín y se aseguró que sería la última botella que compraría.
Prometo no decir mentiras y decir la verdad aunque no me convenga.
Sonrió.
Prometo trabajar durante las 14 horas del día y no perder el tiempo jugando dominó con los amigos. Llegar a casa a las seis para dedicar tiempo a mi mujer y a mis hijos.
Ensanchó un poco mas la sonrisa inicial.
Prometo no mirar a las chicas hermosas que cruzan por mi camino.
Estuvo a punto de borrar esto, pero resistió la tentación. Siguió anotando.
Prometo asistir a misa los domingos y confesarme una vez al mes; seguir mi plan de oraciones...
Sonrió con beatitud.
Prometo pagar mis cuentas y no retrasarme con las facturas.
Prometo hacer ejercicio en un gimnasio y correr por las mañanas a las 6 a.m.
Prometo salir de vacaciones con mi esposa la primera semana de enero.
Recordó que debería recoger los billetes al día siguiente a primera hora; ¡la sorpresa que se llevaría su esposa! Estaba por anotar la siguiente promesa cuando entró una llamada por su móvil.
- ¿Hola?
- Hombre, ¡menos mal que te encuentro! -se notaba ansioso- Tengo varios pases para ver el Tazón de las Rosas y como sé que a ti te gusta tanto el grupo...
- Resérvame uno -contestó eufórico tachando dos promesas de su lista.
- Imagínate -siguió el de la voz- tres días entre las rubias y la que ya sabes me ha pedido que te salude de su parte...
El hombre recordó "quién" y volvió a tachar otras anotaciones.
- Tres días de vino, cerveza y buena mesa -seguía la voz- y eso sin contar lo demás.
Tachó el resto al recordar "lo demás".
- Qué buena manera de comenzar el año, ¿no te parece, amigo?.
Arrugó el papel y lo arrojó al cesto de la basura.
- A propósito, ¿qué estás haciendo ahora?. - Nada -contestó con indiferencia- aquí matando el tiempo en tonterías...

jueves, 20 de diciembre de 2007

...La NaViDaD dEl PaVo...

La Navidad del pavo
El mayor mal que puede sobrevenir a un ser naturalmente estúpido, es adquirir de pronto los dones de la inteligencia. Si lo dudáis, os referiré la aventura de un pavo, del cual, si se descuida, no quedarían ni huesos, porque los huesos de pavo son muy gratos a los canes.

En este pavo de mi cuento existía, por lo menos, el instinto de conocerse y saber que, inteligencia, no la tenía. Y es cosa poco común, pues la inmensa mayoría de los pavos se juzga muy avisada, y se hincha y robumba de orgullo, por tan ventajosa opinión de sí propia.
Nuestro héroe, al contrario, conocía, como conoció la abutarda el pesado volar de sus hijos, que no le unía a Salomón lazo alguno; que era tonto perdido desde el día de nacer. Y como la humildad es el reducto en que se abroquelan los tontos, o mejor dicho, en que debieran abroquelarse, nuestro pavo, humildemente, determinó pedir a quien fuese más que él y que todos, que le hiciese, de la noche a la mañana, brotar talento. Su ruego se dirigió al Niño Jesús, que se veneraba en la casa cuyo corral habitaba el pavo.
Sabía que el Niño puede proteger al que le implora, y que a la tía Carmela, guardiana del corral, en más de una ocasión el Niño la sacó de graves apuros. Era, además, tan lindo y gentil el divino Infante, que atraía y convidaba a pedirle favores. Caía, pues, la cresta; entornando los ojos bajo la azul membrana que los protegía, el pavo se acercó a la urna en que el Niño vestido derancia seda blanca, alzando en la diestra su mundillo de plata que tiene por remate una cruz, derramaba la gracia de su faz riente y la bondad de sus ojos de vidrio sobre la pobre casa y sus moradores.
Y el Niño, recordando que Francisco, el de Asís, miró como a hermanos inferiores a los irracionales, sintió un movimiento de simpatía hacia la gallinácea destinada a saciar la glotonería de los humanos, y quiso atender a su súplica.
Mas cuando supo lo que pedía el pavo, la manezuela regordeta que ya iba a bajarse concediendo, se alzó otra vez, y en el lenguaje del misterio, el Niño dijo al pavo:
-Pero ¿tú has pensado bien lo que solicitas?
Como el pavo insistiese en su demanda, el Nene porfió. La inteligencia, para un pavo, era igual que la hermosura para una almeja: ¡don inútil, y tal vez hasta funesto! Mas el peticionario insistió: ¡quería a toda costa aquella cualidad que tanto se alaba en el hombre!
Y entonces, Jesusín otorgó...
Sintió el pavo como si dentro de su cabeza se encendiese viva luz.
Todo lo vio claro y con realce. Él era un volátil torpe a quien mantenían en un corral, echándole todos los días el sustento, sin que se le impusiese otra obligación ni otro trabajo sino ir engordando y descansar. Sus congéneres, los demás pavos, estaban en igual caso, y, sin meterse en más averiguaciones, picaban el grano, devoraban el cocimiento de salvado, glugluteabansatisfechos, hacían la rueda, cortejaban a las pavas y dormían sueños largos, en la tibieza del cobijadero que les abrigaba de noche. Nuestro héroe, dotado ya de la facultad de comprender, comprendió que los demás pavos eran felices. En cuanto a él..., variaba: vivía inquieto, en continua ansiedad, en incesante sobresalto, cavilando en lo que podría sucederle, después de aquella regalona existencia, y si duraría. Poco tardó en adquirir noticias respecto a este extremo. Palabras sueltas de la guardiana, conversaciones con las vecinas, le ilustraron. La señá Carmela solía gruñir entre dientes:
-Híspete, pavo, que mañana te pelan... Tú veras, cuando la Navidá llegue...
Y si bien nuestro héroe, con entendimiento y todo, no podía hablar, ni preguntar qué pasaría cuando la Navidad llegase, bien se le alcanzaba que cosa buena no podía ser. No; tenía que ser muy mala, muy cruel, muy terrible. Esta convicción se fortaleció cuando, al acercarse la anunciada época de Navidad, notó el pavo que a él y a sus compañeros les imponían un régimen extraordinario, inexplicable. ¿A qué venía, me quieren ustedes decir, tanto atracarles de bolitas de pan, y después, tanto introducirles bárbaramente en el gañote nueces enteras con su cáscara, duras como guijarros, y progresando en el número hasta llegar a veinte diarias? Nuestro protagonista creía sentir que se le rajaba el buche. «Jamás las digeriré», pensaba, sofocándose. Y al cabo las digería, pero pasaba el día entero presa de entorpecimiento y modorra, cual los hombres que sufren dilatación gástrica...
Una mañana, cuando acababan de administrarle la vigésima nuez, entró una vecina, la cacharrera de al lado, y dijo a la señá Carmela:
-¿Tié usté un pavo listo ya? ¿Bien cebadito? Me ha encargao de buscarlo el cocinero del señor marqués... Es pa la cena de Navidá. Ha de ser cosa de satisfacción.
-Aquí hay uno que paece un tocino... Mírelo usté, y tómelo al peso...
Y cogiendo a nuestro héroe por las patas, a pesar de una desesperada resistencia, sopló la mujer sobre el plumaje de los zancos, para hacer ver la piel estallante de grasa.
-No paece malo -declaró la cacharrera-. Le pediremos cuatro pesos, y usté me da a mí un par de pesetillas...
-Y el cocinero le pone seis duros al señor marqués... y arza -repuso la señá Carmela.
A nuestro pavo se le había cubierto de lividez la cresta, el moco y las carúnculas; al dejarlo en tierra la señá Carmela, apenas podía tenerse en las patas. Había comprendido perfectamente, puesto, que tenía la facultad de comprender. Iban a venderle para degollarle y devorar sus restos. ¡Horrible destino!
Nada podía hacer para evitarlo. ¿Huir del corral? ¿Esconderse? ¿Y adónde iba? Por todas partes le acompañaría como una sentencia de muerte su gordura, su fatal grasa fina, de ave de lujo. El primero que le atrapase, le retorcería el pescuezo y le pondría a asar. No había escape. Su suerte sería la misma de sus compañeros..., sólo que éstos ignoraban el triste sino, y la víspera de su degollación comerían con el mismo apetito la ración de salvado, y tragarían las duras nueces, sin protesta.
Entonces conoció nuestro pavo por qué le decía Jesús, con su risa de hoyuelos:
-Pero, ¿tú sabes lo que pides?
Y revistiéndose nuevamente de humildad, logró entrar en la salita donde se alzaba la urna, y su muda plegaria se elevó hasta la dulce imagen. El Niño ya sabía de lo que se trataba.
Comprendía la tragedia interior de la desventurada ave, que, a diferencia de las demás de su especie, sabía, sabía de la ceba, del agudo cuchillo, e iba a saber del impío rellenamiento, del horno ardiente, del nuevo despedazamiento en una mesa donde se ríe y se bebe champán, masticando la pechuga blanca del ave mísera. Piadoso, Jesús bajó de nuevo la mano, y murmuró:
-Ve en paz. No temas.
Se fue el pavo, consolado, tranquilo, porque en él había surgido una fuerza admirable, un resorte desconocido, ¡la fe! ¡Y la fe es buena hasta para los pavos, y es más fuerte que el cuchillo y que el horno! El pavo no temía, puesto que el Niño le ordenaba que no temiese.
Eran, sin embargo, para dar pavor las circunstancias. Le habían cogido en el corral y trasladado a las cocinas del marqués. Y allí, su futuro verdugo, el pinche, se dedicaba a hacerle absorber tragos de aguardiente, alternando con él en la tarea. Poco a poco, la embriaguez se apoderaba de nuestro pavo. Sus pasos eran vacilantes, su cresta despedía fuego. Un vértigo le confundía.
En medio de este vértigo, parecíale sufrir una transformación. Sus miembros perdían la elasticidad. Poco a poco, en vez de pavo de carne, se convertía en pavo de cartón iluminado, muy bien modelado, sostenido en dos patitas de alambre. Y oía exclamaciones de furor en la cocina. El jefe reñía colérico al pinche.
-A ver qué has hecho del pavo. So curda. ¡Lo has tomado y lo dejaste escapar!
Y casi al mismo tiempo, la doncella gritaba:
-¡Habrase visto! ¡Pues no se han traído aquí el pavito de Belén! ¡Vente, monín, que voy a llevarte a tu sitio!
Momentos después nuestro pavo, acartonado completamente, inmóvil, reposaba al pie del Niño Dios, que, entre sus pañales, bendecía a los pastores, y aceptaba los dones de los Reyes Magos.
Salvado del suplicio, salvado de que triturasen sus carnes dientes glotones, el pavo miraba con infinito reconocimiento al Infante divino. Encontraba que estar allí, a sus piececillos, bajo el hálito pacífico del buey y de la mula; ser uno más en el sacro bestiario, era una suerte mejor que la de antes, una suerte feliz. ¡Aleluya!

sábado, 1 de diciembre de 2007

...LeTrA...

Alicia Keys,"No One"

I just want you close
Where you can stay forever
You can be sure
That it will only get better
You and me together
Through the days and nights
I don't worry 'cause
Everything's going to be alright
People keep talking they can say what they like
But all i know is everything's going to be alright

No one, no one, no one
Can get in the way of what
I'm feeling
No one, no one, no one
Can get in the way of what I feel for you, you, you
Can get in the way of what I feel for you

When the rain is pouring down
And my heart is hurting
You will always be around
This I know for certain

You and me together
Through the days and nights
I don't worry 'cause
Everything's going to be alright
People keep talking they can say what they like
But all i know is everything's going to be alright

No one, no one, no one
Can get in the way of what I'm feeling
No one, no one, no one
Can get in the way of what I feel for you, you, you
Can get in the way of what I feel

I know some people search the world
To find something like what we have
I know people will try try to divide something so real
So till the end of time
I'm telling you there is no one

No one, no one, no one
Can get in the way of what I'm feeling
No one, no one, no one
Can get in the way of what I feel for you, you, you
Can get in the way of what I feel for you

miércoles, 21 de noviembre de 2007

...NeCeSiTo SaBeR...

Necesito saberlo...no puedo más...ya me he encotrado con él esta semana dos veces, pero no he podido preguntarle nada porque no eran los sitios adecuados, necesito pillarle a solas y preguntarselo...necesito saber si tengo que dejar de tener una ilusión por él (ó miles), pero sólo lo sabré si lo veo y me tiro a la piscina...qué dificil...pero necesito saber...

jueves, 15 de noviembre de 2007

...Un AñO dEsPuÉs...

Un año después estoy aqui escribiendote. A pasado un año desde que te fuiste, no sé como explicar aqui, todo este año, pero diré que ha sido el peor año que recuerdo en toda mi vida. Empezaré diciendo que lo que no pude llorar el dia que me dijeron que te habias ido, el dia que te enterramos, lo he llorado a mares durante estos doce meses. No recuerdo que haya pasado más de tres dias sin llorar por la pena que tenia de que no estuvieses aqui. Habia y todavia las hay canciones que no puedo escuchar porque de alguna u otra manera me recuerdan a ti. Queria gritar, casi todas las noches cuando tenia que dormir con la puerta abierta en el que era nuestro cuarto, lloraba sin consuelo, queria ir al cuarto de mis padres y gritar que no podia dejar de llorar, que no podia más, y al final terminaba durmiendome, supongo que agotada por el momento. Y es que en esos dias no sabia parar cuando empezaba a llorar. Meses después cambié de cuarto, porque mi madre creia que sino me iba a volver loca. Tengo un cuarto bonito, pero mi mente todavia sigue en aquel cuarto con dos camas. Y ya no puedo fingir más abuela, reconozco y ahora ó cuando te fuiste habrás sabido que he pasado años fingiendo que apreciaba a cierta gente para que tu no sufrieras, pero ya eso se acabó. Sólo puedo apreciar a la gente que ha estado ahi, pues durante este año me he llevado demasiados palos. No me moveré de mi sitio por esas personas, tan solo por mis padres, que gracias a ti, me he dado cuenta de los pedazo de padres que tengo y lo orgullosa que estoy de tener unos padres asi. Quien no sepa apreciar lo que aqui te estoy diciendo es que no saben apreciar nada, ni se dan cuenta de nada, ni saben lo que es lo que tanto practican, el egoismo. Bueno, por ahora termino aqui, cuidanos y cuidate.Hasta luego, te quiero (yo más, estarás diciendo...jejeje).

jueves, 8 de noviembre de 2007

...EsCuChA mI vOz...

Extractos del libro "Escucha mi voz"
"Gracias por la vida, gracias por el esplendor, gracias por la capacidad de comprenderlo"
"La belleza, la armonia, existen en la medida en que somos capaces de percibirlas, de gozar con ellas. Sólo así se convierten en alimento para el alma. De no ser así, un solo deslumbramiento y - como sucede cuando nos cruzamos con un coche que nos hace señales con las luces obligandonos a virar- nos empujan inevitablemente a desviarnos de nuestras intenciones, a mezclar el blanco con el negro, a transformalo todo en un lodo gris"
"El corazón es donde se enfrentan las buenas y las malas intenciones y todo está permitido. Hay que ser consciente de esto; sino se termina por rendirse sin tan solo haber combatido, sucumbiendo a la opacidad de lo indistinto, la opacidad quita alegria a la vida, sustrae la luz de lo que nos rodea y relega nuestro ser a la oscuridad"