Dos semanas, dos semanas de las que yo esperaba muchas cosas.
Me fuí pensando que iba a obrar el milagro, que todo iba a cambiar, pero nada, todo sigue igual, y es tan triste que asi sea y que no se den cuenta...
Dos semanas, en las que gané y perdí miedo, en las que añoré mi casa y hasta juré no moverme más de ella para nada, por que nada es muchas veces el significado de algo, ese algo que te mueve a salir pero que esta hecho de nada cuando llegas.
Dos semanas, separada de la que realmente ha sido, es y siempre será mi gente.
Dos semanas, para valorar mi casa y lo que tengo en ella.
Dos semanas, para saber lo que no voy a volver a hacer.
Dos semanas, para sentirme estúpida, por hacer favores a quien no los merece.
Pero dos semanas, para darme cuenta que la vida cambia cada segundo y que tienes que querer a los que te rodean porque nunca sabes por donde te llevará la vida.
PD. Y no, no quiero...
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